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Deja
que
se
forme
un
río.
Deja
que
se
forme
un
río
desde
mis
pies
hasta
el
cielo,
deja
que
corra
la
sangre
del
manantial
de
mi
anhelo,
que
se
me
inunda
hasta
el
alma
con
la
palabra
te
quiero.
Y se
desangran
mis
venas
por
que
tú,
eres
mi
sueño,
te
busco,
entre
tinieblas
por
que
sé,
que
me
vigilas
por
que
te
siento
a mi
lado,
por
la
noche
y
por
el
día.
Te
veo,
despierta
y
dormida
pero
tú,
¡nunca
me
miras!
Seguiré,
rezando
como
siempre
hasta
cruzar
la
otra
orilla,
donde
encontraré
tu
luz
que
alumbre
esta
agonía.
Por
que
tu
luz,
será,
la
única
verdad,
que
me a
ofrecido
la
vida.
Ley
Ley
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